La política laboral a un año de Gobierno de PPK: PERSISTE EL FUJIMORISMO LABORAL

Por Trabajodigno.pe

Se cumple el primer año de gobierno de Peruanos Por el Kambio (PPK). En TrabajoDigno.pe creemos oportuno plantear un acercamiento a la política laboral implementada por el Ejecutivo y el Congreso. Un balance sobre una gestión que se caracteriza por insistir en la política tecnocrática y neoliberal que nos gobierna desde finales del siglo pasado, con serios problemas de gobernabilidad y proyección a futuro.

En este marco general, una primera constatación es que la cuestión laboral estuvo subordinada a la agenda de la corrupción (Lava Jato) y a la emergencia generada por el fenómeno El Niño. Solo ocupó el centro de la agenda mediática y concitó la atención de la opinión pública con la muerte de dos jóvenes en el incendio de las Galerías Nicolini. Esta absurda tragedia puso al descubierto la existencia de prácticas de trabajo forzoso y semi esclavitud en pleno Centro de Lima; pero sobre todo, puso el foco en el carácter social, no solo económico, de la informalidad. Dejó en evidencia que la retórica de los “sobre costos” laborales, que repiten como mantra los voceros empresariales y algunos políticos, se desdibuja frente a una de las principales causas del drama que hoy lamentamos: la falta de regulación y fiscalización laboral, apenas a unas cuadras de la sede del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) y de la Municipalidad de Lima Metropolitana.

Por otro lado, el significativo decrecimiento del dinamismo en la generación de empleo formal (creció solo 0,4% el 2016 y 0,2% en abril del 2017) como consecuencia de la desaceleración económica, es otro problema grueso que viene enfrentando PPK desde el inicio de su gobierno y que puede influir negativamente hacia adelante. La estrategia de impulsar el crecimiento mediante el “destrabe” y la “simplificación administrativa”, muestra sus patas cortas para reactivar sectores productivos que ven reducirse sus planillas y expectativas de expansión. La caída de los precios internacionales de los comodities mineros no solo resintió notablemente el crecimiento experimentado entre los años 2004–2012, afectando a otros sectores además del extractivo. Principalmente hizo evidente la desacertada decisión de la actual administración de no continuar con los esfuerzos de diversificación productiva iniciados –con no pocas limitaciones– por el ex ministro de la Producción, Piero Ghezzi, durante el anterior gobierno.

Prueba de ello es la forma como las importaciones masivas de China y otras potencias industriales vienen destruyendo la producción local, especialmente la dedicada a los textiles–confecciones. Para algunos analistas el drenaje de empleos alcanza los cien mil, principalmente en los sectores vinculados con la industria y la construcción. Pero de estas secuelas sociales, relacionadas con los Tratados de Libre Comercio mal negociados, no hablan los grandes medios de comunicación. No se leen referencias a los efectos sobre el empleo de una política comercial aplicada sin estrategia ni reservas para los sectores sensibles a la competencia internacional. Tampoco se dice nada sobre los procesos de vigilancia por parte de nuestros socios comerciales, que vienen monitoreando las políticas aplicadas por el Estado peruano para cumplir con los compromisos laborales adoptados, en este caso, en el marco del TLC con los Estados Unidos.

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