Valores para un buen gobierno

EDITORIAL

En los próximos años, debemos asumir el costo de la crisis actual. Por ello, es crucial que sepamos elegir a los responsables de conducir al Estado. En gran medida, la recuperación del país dependerá de nuestra decisión al momento de elegir.

La miseria moral de nuestra clase política y la dpebil institucionalidad de nuestro país no es novedad. Estamos pasando de los "vientres de alquiler" a los "fichajes electorales"; es decir, cambiamos "mocos por babas". El denominador común es que a los candidatos y los partidos o seudo partidos solo les interesa su beneficio personal o el afán de poder.

La situación de los últimos ex presidentes y el desempeño de los últimos congresos es una evidencia concreta de esta triste realidad. Por ello, no podemos seguir viendo al Estado como algo ajeno a nosotros.

En nuestra calidad de ciudadanos, reamos al Estado, lo conducimos por medio de la elección de representantes y es nuestro derecho ejercer el control respectivo. Entonces debemos actuar con sabiduría porque de nuestra decisión dependerá si salimos a flore y nos encaminamos al desarrollo.

Cuando entablamos una amistad, nos preguntamos si esa persona tiene valores y actúa con integridad para saber si vale a pena que sea nuestro amigo. Cuando hacemos un negocio o contratamos un servicio, averiguamos si la persona es honesta, cumplida y puntual. Si consideramos que los valores son importantes, esto es lo primero que debemos buscar en un candidato y en el grupo que lo acompaña.

No será fácil, pero de ello dependerá que tengamos un buen gobierno y el bienestar futuro de nuestras familias.