VALORES PARA UN BUEN GOBIERNO

Por  César Vieira @cesarvieiraeticaydesarrollo

A puertas de las elecciones, enfrentamos una crisis múltiple: sanitaria, económica, política y de valores. Precisamente, la cantidad y calidad de los candidatos refleja la crisis de valores que enfrenta nuestro país.

El gran problema es que la mayoría de los ciudadanos desconoce que ellos son la base del poder y votan por obligación. Históricamente, esto ha sido aprovechado por políticos oportunistas o seudopolíticos reunidos en partidos residuales, por aventureros que alquilaron alguno ya inscrito o sedujeron a sus titulares para presentarse como candidatos a cambio de algún beneficio. 

Luego, empieza el circo para convencer a los electores: promesas vagas, declaraciones grandilocuentes, noticias, entrevistas, opiniones, marchas de gente contratada y uniformada, estrechamiento de manos, bailes en los barrios y mercados populares y la campaña de desinformación en las redes sociales. 

Al respecto, en su artículo Valores para un Buen Gobierno, Juan Diego Bautista nos muestra el camino: “Los antiguos griegos, que gustaban de practicar la filosofía, ante la pregunta: ¿Qué es mejor, el gobierno de los hombres o el de las leyes? Respondían que cuando las leyes son buenas benefician a la comunidad política siempre que los hombres las respeten y las apliquen, pero ante la evidencia de que éstas no se respetaban, la respuesta era contar con hombres buenos, ya que éstos además de actuar correctamente en cada uno de sus actos, respetaban la ley.”

Esta es la gran tarea que tenemos por delante. Debemos elegir personas buenas, con ética e integridad probada y cuyo verdadero interés sea el bienestar de los demás para que lideren un proyecto orientado a construir un Perú más justo y solidario.

“Si sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes.”  Confucio